A los 20 años y embarazada de cinco meses, Silvia Labayru fue secuestrada por los militares argentinos. La encerraron, la torturaron, la violaron, la obligaron a parir en cautiverio sobre una mesa, la forzaron a participar en operaciones de la dictadura y, cuando por fin fue liberada, después de año y medio, tuvo que exiliarse a España y enfrentarse allí
Aunque este año no he estado muy activo reseñando o comentando mis lecturas (al menos no en este blog), no quiero dejar de hacer un recuento de libros leídos en 2024 porque, como todo el mundo sabe, un final de año sin recapitulaciones no es un cierre de año. Conste que esta vez cuento con la ayuda inestimable de Goodreads,
Seamos sinceros: la gente que lee muchos libros al cabo del año suele escoger libros cortitos. Yo también. Pero no es (del todo) culpa nuestra, hay cierta tendencia a escribir y publicar libros cada vez más breves, casi raquíticos, donde casi todo el significado está implícito porque ya estamos de vuelta de todo, como Chenoa, y no hace falta explicar
Este año ando lento con mis lecturas y más lento al contarlas —en algo estaré entretenido—, pero este libro merece un espacio en el registro de «lo que leo». El abismo del olvido es una obra de arte, dura pero necesaria, en la que el talento de Paco Roca —tal vez el más ilustre dibujante de novela gráfica en España—
Deprisa y corriendo, antes de que se acabe el año, no se me vaya a escapar la oportunidad de hacer una lista -con lo que me gusta a mí una lista- y escribir, no una clasificación, sino un recuento de los libros leídos este año, para que quede constancia. Un total de 29 libros, que los he contado, con predominio
No soy fan acérrimo de ningún escritor. Quiero decir, que no suelo esperar con ansia la aparición de la última novedad literaria de nadie, porque hay tanto por leer que las pasiones se diluyen. Pero si hay una excepción en los últimos años (y una vez desaparecida Almudena Grandes), es la de Manuel Jabois. Tras leer Malaherba y Miss Marte,
Descubrí a Patricia Highsmith como un segundo curso en mi particular ciclo de iniciación a la novela criminal (no se incluye en la ESO pero debería). Si Agatha Christie representaba el policíaco clásico para principiantes y te ponía en el lugar del investigador amable y sabiondo, Highsmith se centraba en el criminal atormentado y errático o el delincuente por accidente.
Entre ficción y ficción, a veces apetece leer algo que no haya salido de la imaginación de un escritor, algo real, y en ese batiburrillo de libros que es el género de no-ficción (algo que se define por negación de otra cosa apenas puede ser un género, pero qué le vamos a hacer) me he topado con el relato desmenuzado
Estaba yo haciendo mi recorrido de cazatesoros en la feria del libro de Madrid, cuando el encargado de turno en la caseta de la editorial Impedimenta me señaló este libro y dijo las palabras mágicas «Más que de terror, es inquietante». Para qué quieres más. El libro me lo llevé sin más preguntas, por eso al chaval -al que supongo
Intento recorrer las calles a la exigua sombra de las cornisas mientras canturreo Summer in the city (en la versión de Joe Cocker, porque con esta secura la voz no me da para más), y pienso si el mes de agosto no estará durando demasiado. Será la cuarta ola de calor, aunque parecen diecinueve, o que son semanas en las